martes, 21 de abril de 2009

Noticias biblicas

Del 20 al 24 de abril se realiza en la Domus Sanctae Marthae, en el Vaticano, la Asamblea Plenaria anual de la Pontificia Comisión Bíblica cuyo tema este años es "Inspiración y verdad de la Biblia", en la que además se revisa el nuevo documento de este dicasterio: "Biblia y moral: Raíces bíblicas del actuar cristiano".

Este documento, publicado a finales de 2008 en italiano e inglés, está siendo traducido al francés y al alemán, así como a otros idiomas.

El sacerdote jesuita y prosecretario de la Pontificia Comisión Bíblica, P. Klemens Stock, explica que antes del documento propiamente dicho aparece el texto de los Diez Mandamientos y de las Bienaventuranzas, "como expresiones características de la moral bíblica en el Antiguo y el Nuevo Testamento".

El documento, precisa, "está estructurado en dos partes. La primera parte lleva por título 'Una moral revelado: don divino y respuesta humana', mientras que la segunda parte se titula 'Algunos criterios bíblicos para la reflexión moral'. En la primera parte se exponen algunos tratados principales de la moral bíblica, mientras que en la segunda se indican algunos principios, fundados en la Biblia, que pueden ayudar en la búsqueda de soluciones a los problemas morales hodiernos, desconocidos en la Biblia".

El P. Stock indica además en L'Osservatore Romano que "el documento constante en la Biblia una moral revelada una moral entonces que en primer lugar depende de los razonamientos humanos, pero que tiene su fundamento en la revelación de Dios".

"Descubre en esta revelación tres datos que son fundamentales para el actuar cristiano: En primer lugar está siempre el don de Dios que debe ser adecuadamente acogido por las personas humanas y como consecuencia, en la Biblia se puede encontrar indicaciones para conocer cuál es el modo justo de actuar".

En segundo lugar, prosigue, "la bondad de Dios que se manifiesta en el don, pero también en el perdón, y finalmente, en el horizonte del actuar cristiano que no está restringido a la vida terrena, pero abierto a la eterna comunión de vida con Dios".