domingo, 1 de marzo de 2009

Jesús puesto a prueba

Lectura

Mar 1:12
Jesús puesto a prueba
Mt 4,1-11; Lc 4,1-13
Inmediatamente el Espíritu lo llevó al desierto,
Mar 1:13 donde pasó cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivía con las fieras y los ángeles le servían.
Mar 1:14
En Galilea
Mt 4,12.17; Lc 4,14s
Cuando arrestaron a Juan, Jesús se dirigió a Galilea a proclamar la Buena Noticia de Dios
Mar 1:15 diciendo:
–Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios: arrepiéntanse y crean en la Buena Noticia.

Comentarios

Mar 1:12-13 Jesús puesto a prueba. El Espíritu que lleva a Jesús al desierto es el mismo que recibió del Padre en el bautismo. El desierto es lugar y tiempo de decisiones. Se opta por Dios o por el mal. Jesús confirma su opción por el proyecto de Dios en claro contraste con la opción que tomó Adán en el Antiguo Testamento. Los cuarenta días recuerda las pruebas sufridas por Moisés (Éxo_34:28) y Elías (1Re_19:8). Satanás hacía parte de la corte de Dios y actuaba como un fiscal (Job 1s; Zac_3:1s) o como un adversario que comanda la oposición a Dios (Apo_12:7s). Aquí es presentado como tentador que busca cambiar la opción de Jesús y obstaculizar los planes de Dios. Jesús llamará Satanás al apóstol Pedro (Apo_8:33) por intentar obstaculizar su proyecto.

Satanás es una palabra hebráica que significa: el adversario, el que pone trabas (Job 1,6; Za 3,2). Su traducción en griego es el diablo, el acusador. Según Marcos, Jesús fue tentado a lo largo de su permanencia en el desierto. ¿Estará seguro que los animales le eran sometidos como en Is 11,6? Es posible que los animales salvajes simbolicen las fuerzas del mal: frente a las huestes del demonio se presenta otro ejército, el de los ángeles, y éstos le dan de comer.

Somos tentados cuando se nos propone desviarnos del proyecto de vida que hemos elegido para servir a Dios y a los hombres y mujeres.