miércoles, 6 de junio de 2007

la Lectura de la Biblia en el Sinodo para Africa


Para hacer que la Palabra de Dios sea conocida, amada, meditada y conservada en el corazón de los fieles (cf. Lc 2, 19.51), es necesario intensificar los esfuerzos para facilitar el acceso a la Sagrada Escritura, especialmente mediante traducciones completas o parciales de la Biblia, realizadas en lo posible en colaboración con las demás Iglesias y Comunidades eclesiales y acompañadas con guías de lectura para la oración, el estudio en familia o en comunidad. Se debe promover además la formación bíblica del clero, religiosos, catequistas y laicos en general; preparar adecuadas celebraciones de la Palabra; favorecer el apostolado bíblico con la ayuda del Centro Bíblico para África y Madagascar y de otras estructuras semejantes, que se han de fomentar a todos los niveles. En resumen, se procurará poner la Sagrada Escritura en las manos de todos los fieles desde la infancia.”