lunes, 6 de agosto de 2007

Unos criterios estrechos de Iglesia



"...Leo el evangelio, me fijo en el mensaje y movimiento de Jesús, y veo que es muy amplio: el centro de la Iglesia está en el anuncio y venida del Reino de Dios, en el perdón y en el amor, en la acogida de los marginados, en la gratuidad gozosa de la vida compartida… Esos son los valores primordiales de la Iglesia de Jesús, que subsiste en “diversas iglesias” o tendencias eclesiales (de Jerusalén y Galilea, de Santiago y de Pedro, de Pablo y del Discípulo amado, de Antioquía y Corinto, de Roma y de Éfeso…).
Por el contrario, la Congregación para la Doctrina de fe sólo se fija casi sólo en un tipo de “continuidad” ministerial centrada en la “sucesión de Pedro”. Está bien la sucesión de Pedro, que yo vinculo también, históricamente, con la Iglesia de Roma. Pero pienso que la Congregación ha hipertrofiado ese aspecto de la Iglesia, corriendo así el riesgo de olvidar otros aspectos más importantes, que son los vinculados al mensaje de la vida y de la entrega amorosa de Jesús, a la experiencia de la gracia que se abre en amor hacia todos los hombres, al impulso de la trasformación de la humanidad, desde los más pobres… Ellos, los enfermos y pobres, los exilados y desnudos, los hambrientos y encarcelados son el centro de la Iglesia de Jesús (Mt 21, 31-46); en ellos “subsiste” la Iglesia, antes que en la jerarquía..." (Pikaza)