lunes, 9 de julio de 2007

¿Cómo elaborar un relato neobíblico?

Elaboración de un relato neobíblico

Un relato neobiblico es una actualización de un texto bíblico. Partiendo de alguna figura, situación o mensaje bíblico, sea del Antiguo o del Nuevo Testamento, los textos intentarán una «relectura» desde nuestra realidad.

Pasos

· Reconocer a partir de las lecturas y del intercambio entre los alumnos y con el docente cuáles son los núcleos narrativos del relato, es decir, los hechos esenciales de la historia; estos núcleos son los que deberán reencontrarse en la versión que los alumnos elaboren.

· Los alumnos analizando semejanzas y diferencias del texto bíblico con nuestro contexto socio-cultural eligen hechos de nuestra vida que tienen relación con los núcleos narrativos del relato.

· Proceder a la redacción del nuevo relato neobiblico a partir de los núcleos narrativos del relato biblico y de la situación de nuestra actualidad elegida.

El docente actúa fundamentalmente como lector, provocando sucesivas revisiones y discusiones sobre la escritura; es, de alguna manera, la voz que hace explícitos los problemas que se presentan habitualmente a los escritores.


1.Texto bíblico: Lc. 10, 25-31

25Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerlo a prueba le preguntó:

—Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?

26Jesús le contestó:

—¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué es lo que lees?

27El maestro de la ley contestó:

—‘Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y, con toda tu mente’; y ‘ama a tu prójimo como a ti mismo.’

28Jesús le dijo:

—Has contestado bien. Si haces eso, tendrás la vida.

29Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús:

—¿Y quién es mi prójimo?

30Jesús entonces le contestó:

—Un hombre iba por el camino de Jerusalén a Jericó, y unos bandidos lo asaltaron y le quitaron hasta la ropa; lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto. 31Por casualidad, un sacerdote pasaba por el mismo camino; pero al verlo, dio un rodeo y siguió adelante. 32También un levita llegó a aquel lugar, y cuando lo vio, dio un rodeo y siguió adelante. 33Pero un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, al verlo, sintió compasión. 34Se acercó a él, le curó las heridas con aceite y vino, y le puso vendas. Luego lo subió en su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó. 35Al día siguiente, el samaritano sacó el equivalente al salario de dos días, se lo dio al dueño del alojamiento y le dijo: ‘Cuide a este hombre, y si gasta usted algo más, yo se lo pagaré cuando vuelva.’ 36Pues bien, ¿cuál de esos tres te parece que se hizo prójimo del hombre asaltado por los bandidos?

37El maestro de la ley contestó: —El que tuvo compasión de él.

Jesús le dijo: —Pues ve y haz tú lo mismo.




2.Núcleos narrativos del relato

3.Hechos de nuestra vida relacionados con el relato

4.Nuevo relato